Queridos amigos de la Casa de España: 

Por la siguiente os comunico que el pasado sábado día 6 de junio y organizada por la Casa de España, tuvo lugar una agradable y vibrante tertulia literaria en el salón de fumadores del Hotel Evergreen de Taichung. 

De forma previa y en una reñida votación se había seleccionado para la ocasión la novela  "El agente secreto" escrita en 1907 por del autor anglo-polaco Joseph Conrad.

Los contertulios acudieron a la cita impresionados por la lectura de la obra y con ganas de hablar de la misma ya que la trama, basada en hechos reales, versa sobre un tema de rabiosa actualidad "el terrorismo" y especialmente sobre las oscuridades de sus promotores y las miserias de sus autores. 

Durante la primera parte de la tertulia, los comentarios se centraron sobre la terrible y descarnada descripción que hace Conrad de la naturaleza última del terrorismo como un mecanismo de acción política entre poderes internacionales enfrentados que intentan conseguir sus fines mediante la manipulación emocional de unas masas conmovidas con atrocidades inesperadas. 

En "El agente secreto", Conrad narra sin ningún tipo de tapujo como un atentado anarquista que tuvo lugar en Londres unos años antes, se organizó desde la embajada de un supuesto país amigo utilizando agentes dobles infiltrados y manipulados por sus controladores y con objeto de conseguir del país anfitrión un cambio en sus políticas de acogimiento del terrorismo anarquista. 

Con semejante e impactante descripción como base, la discusión se alargó durante largo tiempo preguntándonos si las afirmaciones de Conrad podrían ser válidas actualmente para definir otros fenómenos terroristas modernos equivalentes al terrorismo anarquista que asoló Europa y España a finales del siglo XIX y principios del XX. La conclusión general fue que Conrad tenía razón y que la descripción contenida en su obra es perfectamente válida hoy en día. 

La segunda parte de la tertulia se centró más en la trama y los personajes de la novela. Llamó la atención de los contertulios, la descripción ruda que hizo Conrad de todos ellos no destacando nada positivo sobre su carácter, modos de vida, ilusiones y motivaciones y especialmente la historia sórdida y el absurdo final del terrorista infiltrado encargado de cambiar el mundo. Estaba claro que el autor se vio obligado a distanciarse emocionalmente de todos ellos al tener que novelar hechos reales y personajes ya conocidos por el público a través de la prensa. 

Es destacable reseñar también el esfuerzo especial que dedica Conrad a describir muy negativamente a los "revolucionarios" que intentan cambiar el mundo haciendo uso de la violencia y no con el ejemplo. Para quien escribe estas líneas la mejor frase es aquella que dice... "los revolucionarios son todos unos vagos".

En la parte final de la tertulia, los comentarios versaron sobre la calidad de las traducciones, la influencia de la experiencia vital del autor en sus obras así como su paralelismo con la obra literaria de otros autores anglosajones con una experiencia vital y un estilo similar al de Conrad como es el caso del escritor norteamericano Jack London. 

Terminada la tertulia literaria, continuo la velada hasta altas horas de la noche gracias a la excelente acogida del Hotel Evergreen.