Catálogo publicado por la Casa de España en Taiwán (Descargar catálogo)

Desde el día 21 del mes de mayo hasta el 15 de junio, la Universidad Wenzao (Kaohsiung) acogerá la exposición del artista español Santiago Vera titulada “Los Toros”. Santiago Vera es actualmente director del Departamento de Pintura de la Universidad de Granada, y desde 1980 ha protagonizado más de una treintena de exposiciones en España y Brasil, país en el que residió varios años. Esta es la primera vez que expone en Taiwán. Como lo indica su título, el tema de la muestra no es otro que el del arte de la tauromaquia, ese antiguo y fascinante rito que sintetiza como pocos el drama eterno de la vida y la muerte, y que es una de las expresiones más hondas y significativas de la rica cultura española.

En el espléndido texto del catálogo –muy bellamente editado por la Casa de España en Taiwán, con traducción al chino de Lucía Yang– el profesor José Campos, del Departamento de Español de la Universidad Wenzao (y, dicho sea de paso, secretario de la Casa de España en Taiwán), nos dice que la corrida de toros es una “consumación simbólica”, ya que representa “el ciclo cósmico, religioso y mágico, del universo, de la vida y de la muerte”, para que nadie olvide cuál es el destino del hombre y de la vida en este desdichado mundo. Un ritual que la cultura hispánica convirtió en espectáculo para el pueblo, durante la etapa gloriosa del barroco, en la versión, en primer término, del toreo caballeresco, y más adelante, cuando la Ilustración, en la del toreo a pie.

Lo que nos ofrece Santiago Vera es una serie de postales taurinas antiguas que muestran los más variados aspectos del arte de la tauromaquia, postales sobre las que el artista dibuja, pinta, marca, rasga, modifica, transforma, añade nuevas formas gráficas, a modo de comentario, exégesis, interpretación, paráfrasis y homenaje de las diversas facetas de la fiesta. Las fotografías, así “intervenidas” por Vera, adquieren una atractiva dimensión reflexiva en torno al rito taurino y la propia expresión artística. Como observa José Campos: “Su pintura nos muestra los espacios presenciales alegóricos que estaban traspuestos porque se situaban más allá de nuestra capacidad intelectual de poder percibirlos”. Propuesta artística tan personal como estimulante.

Buena oportunidad, pues, para que, de la mano de un pintor, Santiago Vera, y un investigador, José Campos, contemplemos en esta isla lejana sugestivas e interrogadoras imágenes artísticas de la tauromaquia, y asimismo para que meditemos una vez más sobre el sentido último de la vida y la muerte, escenificados en un rito antiguo donde se funden en un todo mistérico belleza, ritmo, música, duende, ética y tragedia.