El sábado 21 de diciembre se celebró, en el restaurante Hola de Kaohsiung, la tradicional Comida de Navidad de la Casa de España en Taiwán. Dentro de un gran ambiente se desarrolló el evento, que comenzó hacia las 11,30 de la mañana y se alargó hasta las 5 de la tarde, con una larga sobremesa que posiblemente sólo se puede dar y disfrutar en Hola, restaurante regentado por Elena Chen y Ángel Martos.

La comida tuvo un menú de alta categoría en donde sobresalieron todos los platos, desde los entrantes, con cóctel de gambas, hasta el postre, helado de ron con pasas, pasando -valga la ligera redundancia- por esos platos principales, tan españoles, de bacalao con salsa de pimientos del piquillo, cochinillo a la segoviana o costilla de ternera con salsa de la abuela.

En el apartado de la bebida, un buen Rioja. Y para el cierre de la comida, con el postre y los brindis, un gran vino moscatel navarro. Sin que faltara a la cita turrón de Alicante, el duro, y de Jijona, el blando. Tampoco faltó la tradicional rifa navideña, con productos españoles, como vino, aceite y turrón. Ante la ausencia en esta ocasión de los otrora afortunados Lidia y José Miguel, las dos rifas las ganó Santiago Rupérez, que generosamente donó a la parroquia de los frailes dominicos de Kaohsiung.

Al finalizar la comida se celebró un acto importante, el nombramiento como Socio de Honor de la Asociación de D. Borja Rengifo Lloréns, Director de la Cámara de Comercio de España en Taipéi. El discurso del nombramiento corrió a cargo de D. José Ramón Álvarez, Presidente de la Casa de España en Taiwán, a cuyo término entregó una placa conmemorativa, en la que se destaca por escrito la permanente colaboración de D. Borja Rengifo en los asuntos culturales entre Taiwán y España, y su apoyo a la Casa de España en Taiwán. D. Borja Rengifo, en sus palabras de agradecimiento, destacó la labor que realiza nuestra asociación a la hora de unir a los españoles que vivimos en Taiwán. En el acto, el nuevo socio de honor estuvo acompañado de su mujer, Beatriz, y de sus hijos, Inés y Luis.

Terminada la comida, algunos de los asistentes volvieron a Taipéi, otros a Taichung, y algunos continuaron la tertulia en la anochecida que ya brindaba Kaohsiung.

Deseamos ¡Feliz Navidad! a todos, y ¡Feliz nuevo año, 2014!